Turista en tu propia ciudad (DIY vestido pichi de niña)

Madebymummy

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Vivir en un pueblo turístico tiene muchas ventajas. Llega la temporada estival y para tí la vida sigue casi igual, pero los visitantes están entusiasmados, desinhibidos, disfrutones, impregnados de un halo de slow life que se contagia. Es una escena habitual en mi día a día: me voy a caminar al atardecer y me voy cruzando por mi camino paseantes observadores; a veces son sólo gentes locales, otras marineros de buques que necesitan pisar tierra firme, pero la mayoría de ocasiones son transeúntes de paso que disfrutan de ver el anochecer desde ese lugar tan mágico que a veces a ti te pasa inadvertido. Entonces me giro y lo miro. Es francamente bonito. Otras lo inmortalizo y lo comparto en redes.

¿Y por qué no sentirnos como ellos en nuestro día a día? ¿por qué no salirnos de nuestra cuadriculada rutina para convertirnos en turistas en nuestra propia ciudad?