“El mayor disfrute de la vida es vivir peligrosamente”

atardecer en Mar del Norte

No, esto no lo digo yo, lo dijo Nietzsche; Puede que tuviera razón. ¿Alguna vez os habéis preguntado por qué hay gente que busca los deportes extremos o necesitan sentir el placer del riesgo más que otros? Seguro que todos tenéis un conocido que ha hecho puenting, y probablemente esa persona también haya practicado paracaidismo, wingsuit o bungee dumping.

Pero no todo el mundo puede permitirse saciar sus ansias de adrenalina con experiencias tan extremas, así que las sustituyen por el helisky, el windsurfing, kitesurf, alpinismo… en fin, actividades más accesibles pero que, desde mi punto de vista, podrían encasillarse en la categoría de deportes de riesgo.

Bueno, pues tras indagar en la red sobre esa “adicción a la adrenalina” me ha quedado todo un poco más claro, ¡¡pero sólo un poco!! Sigue leyendo