Jugando con la naturaleza

manualidades, niños

 No llovía, más bien al contrario; veinticuatro grados en pleno mes de noviembre en el Norte, ¿quién me lo iba a decir? Si hay algo que tengo ya claro después de tres años en el Norte es que otoño es muchísimo mejor -en cuanto a temperatura se refiere- que la primavera que suele ser lluviosa, fría y húmeda. Pero hacía ya tiempo que no hacíamos alguna actividad y las hojas esparcidas por todo el suelo en la calle de camino a casa me estaban mirando de reojo. Les he recogido del cole a medio día para comer, pero antes hemos dedicado un buen rato a recolectar hojas del suelo, de distintas formas y colores, todas les gustaban: “mamá, ¡mira esta que bonita!! Alaaaa, ¡una hoja negra!! ¡Y mira, esta es roja!” Sigue leyendo