Archivos Mensuales: abril 2015

Ego, mei, mihi, me…

DIy

Me he liado la manta a la cabeza. Superado el miedo escénico de publicar en un blog, doy un paso más. ¿Qué os parecería si incluyo una sección en el blog que hable de nosotras? No del tipo trucos de belleza, ni de el outfit de hoy, porque entre otras cosas, ni tengo trucos ni podría enseñaos outfit decente alguno, sino del tipo: “tuneando ropa”, “reciclando”, “cosiendo para nosotras” o el ya tradicional “DIY “. Cosas muy sencillas, que pueda hacerlo incluso la que apenas sabe coser.

Aunque ser mamá te ocupe la mayor parte del tiempo, ¿por qué no nos miramos un poco el ombligo? También te gusta ponerte guapa, ¿no?.

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Las vías verdes, una solución para evitar trastornos varios

vias verdes

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Y por fin… una camisa tipo “kurta” para él (DIY)

camisa, niño

¿Os habéis dado cuenta lo mucho que nos gusta hablar de lo diferentes que somos los unos de los otros en cuanto al carácter cultural se refiere? Que si los sevillanos son así, que si los catalanes son asá, que si los madrileños… Siempre he pensado que esos matices culturales son más bien personales y que es muy difícil generalizar, pero si hay algo cierto es que hay determinados dejos que nos delatan.

Se habla mucho del carácter ahorrador -ejem- de los catalanes, de lo irónicos que son los ibicencos, de lo bien que se venden los madrileños o de lo amigables que son los andaluces, por poner unos ejemplos.

¿Y qué se dice de los gallegos? Pues que son desconfiados, trabajadores, indecisos y muy hospitalarios. Después de casi tres años codeándome con ellos no podría afirmarlo con rotundidad, y os contestaría: pues depende!! Sigue leyendo

Sin miedo al punto smock


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Hace aproximadamente un mes decidimos que ya no se iban a ver más dibujos animados en casa salvo tres excepciones: las noches de los viernes de pizza y peli, los trayectos largos en coche o las comidas en restaurantes formales.

Hay que reconocer que ese ratito de dibujos es muy socorrido para esos espacios muertos como después de desayunar y antes de ir al cole, o justo después de comer cuando te sientas a reposar la comida y necesitas un rato de silencio, o después de cenar, o los sábados por la mañana, o… ese fué el problema!  nos dimos cuenta que, por un lado, esos pequeños ratos al final se traducían en muchas horas a lo largo de la semana (veinte minutos por aquí, dos capítulos por allá, que si un ratito con el movil por allú) y por otro, que el momento de apagar la tele o decir que ya no se podía ver otro capítulo se convertía en un auténtico drama! Sigue leyendo