Un vestido con sólo siete rectángulos (talla dos años)

patrón vestido niña fácil

Seguro que todos tenéis lo que viene a llamarse “una vocación frustrada”, aquello con lo que soñabais de pequeños, con lo que os pasabais horas y horas jugando pero por las circunstancias que fueran ni se pasó por vuestro camino la posibilidad de formaros para dedicaros a ello. Unas veces quizá por no ser considerada una profesión de futuro, otras porque te manejabas mejor con las letras o por falta de oportunidades económicas, o probablemente nunca te diste cuenta de que eso era realmente lo que te podía llegar a apasionar de adulto (y ya de paso darte de comer).

En mi generación los más listos estudiaban una ingeniería y “los otros”, aquellos a quienes no se nos daban especialmente bien las ciencias hacíamos Derecho, Empresariales o Económicas, por aquello de que tenía muchas salidas; y bueno, técnicamente era verdad, con Derecho en tu haber podías trabajar como Abogado, pero también en un banco, o en la docencia, y además una vez terminabas tenías un amplio abanico de posibilidades para hacer oposiciones de cualquier tipo. Para el grupo de los vocacionales se reservaban las carreras de Medicina, de Magisterio… Y bueno, luego esta el tema del “corte”, si tenías buen expediente académico casi que por narices tenías que escoger una carrera de aquellas en las que se pedía una nota altísima… ¿y qué pasa con la vocación? ¿qué pasa con las habilidades especiales que te destacan por encima de los demás niños y que probablemente te hagan destacar como futuro profesional?

patrón vestido niña volante

Desde mi absoluto desconocimiento sobre psicología, pedagogía, y todas las -gías que existen, me atrevería a afirmar que si algún “experto en captar talentos para” nos hubiera observado de pequeños, todos, absolutamente todos tendríamos nuestra vocación marcada desde bien niños, o cuanto menos ya empezarían a vislumbrarse esas habilidades destacadas. Bien es cierto que mucho niños pasan largas horas jugando a imitar a sus padres/madres, con lo que la vocación en ese caso hubiera sido quizá un tanto guiada.

Todo esto me hace reflexionar, ¿por qué estudié Derecho en vez de ser bailarina o periodista? ajajaja!! Seguro que todos me diréis que un porcentaje muy alto de niñas quiso ser de pequeña bailarina, al igual que un gran número de niños quieren ser desde bien pequeños bomberos. Pero… cuando te pasas horas viendo la película A chorus Line (por cierto, con tres nominaciones a los Oscar y con un jovencísimo Michael Douglas como protagonista) e imitando todos sus movimientos hasta rozar la perfección o uno de tus juegos preferidos es el de coger tu radio cassette y grabar un programa entero de radio en el que con un simple cambio de voz te conviertes en locutora, cantante, oyente, entrevistado… pues quizá haya algo dentro de esa niña que esté denotando cierta habilidad.

patrón vestido niña volante

Y a raíz de esto me planteo, ¿sabré darme cuenta de las habilidades de mis hijos? ¿aceptaré cuando me digan a qué quieren dedicar todos sus esfuerzos durante unos años en formarse en algo que sospeche que quizá eso no sea, desde mi punto de vista, la mejor opción?

En tiempos en los que el índice de paro roza máximos históricos, en los que mejor tener formación profesional que no tenerla pero el tenerla tampoco es garantía de nada, en tiempos en los que la expatriación profesional está a la orden del día, y en los que el conocimiento de idiomas lo es prácticamente todo pero de nada vale si no va acompañado de una carrera, un Master y de una amplia experiencia profesional ¿qué podemos aconsejar a nuestros hijos? lo que quizá nos “funcionó” a nosotros no tiene por qué hacerlo en ellos; Aún me queda mucho, mis hijos son muy pequeños, pero sí tengo sobrinos en edad de elegir, de decantarse y la verdad, no me gustaría estar en su pellejo.

Y con esta reflexión doy pistoletazo de salida a la nueva colección primavera-verano Mar del Norte. Ya sabéis que necesito escupir lo que me ronda la cabeza casi tanto como coser y tejer.

Esta vez con un modelito primaveral aunque con una tela aún un poco invernal (es una pana fina), pues por aquí nos queda frío para un rato. Espero que os guste y me lo contéis.  Es un patrón que me he medio inventado.

Ale, al lío!!! (perdonad la pésima calidad de las fotos del paso a paso, es lo que tiene coser con nocturnidad y alevosía!!)

vestido niña volante

Corte (primera parte) 

– Para la falda: dos rectángulos de 75 centímetros de ancho por 30 centímetros de alto. – Para el cuerpo (delantero): un rectángulo de 75 centímetros de ancho por 20 centímetros de alto. – Espalda: dos rectángulos de 46 centímetros de ancho por 20 centímetros de alto. – Volante: dos rectángulos de 1,25 centímetros por 12 centímetros de alto. – Un biés de 42 centímetros (o del ancho del cuello de la niña).

Opcional: Yo me he reservado un trozo de tela para alargar el vestido con un volante más el año que viene. Recordad que tiene que ser más largo que el volante anterior. Madre precavida vale por dos!!!

Corte (segunda parte):

Doblamos por la mitad el rectángulo del cuerpo delantero y cortamos el cuello como se ve en la imagen. Este corte tiene un ancho de 7 centímetros y 3,5 centímetros de alto (aproximadamente). Luego cuando se le pruebe a la niña se ajustará mejor esta medida.

Además, a una distancia de 18 centímetros del doblez, haremos una pequeña curvatura hacia arriba de unos 6 centímetros para formar la manga.

corte cuerpo

Ahora hacemos exactamente lo mismo con las dos piezas de la espalda. Las encaramos derecho contra derecho y le ponemos debajo de la parte delantera ya cortada que nos servirá de patrón, haciendo que coincidan las telas por el final de la manga, pero en esta ocasión la parte del cuello la cortaremos menos escotada.

corte espalda

A coser:

Hombros: Empezamos por los hombros y parte superior de las mangas. Encaramos ambas telas (la delantera y una de las traseras) derecho contra derecho y pasamos un pespunte. Luego la otra.

IMG_6820

Falda: haremos un fruncido por las dos piezas de la falda, de tal forma que una vez hayamos tirado del hilo deben medir 35 cm (es decir, lo mismo que la pieza delantera del cuerpo). Y las unimos al cuerpo encarándolas derecho contra derecho, con un pespunte. Os recomiendo que en la parte trasera de la falda, dividais la tela en dos y frunzáis de la mitad hasta el final en un sentido y en otro. Es decir, deberán medir 17,5 cm cada fruncido.

union falda

Se recorta la tela sobrante y se pasa un zig-zag para que no se desilache esa tela y quede mejor rematado.

Manga: hilvanaremos toda la manga por la parte de abajo y seguimos por la falda hasta el final.

IMG_6826

PAUSA: es un buen momento para probar la prenda a la niña y comprobar el bajo, el cuello (probablemente haya que recortarlo un poquito más), las mangas, y hacer una aproximación del sobrante de la espalda.

Antes de pasar el pespunte por la parte inferior de las mangas he colocado una puntilla del mismo color por la parte delantera del vestido como puede verse en la imagen. Lo he hecho antes del pespunte porque la puntilla se mete por dentro de los laterales para quedar oculto.

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Ahora sí, pasamos el pespunte, recortamos los sobrantes de tela y pasamos un zig-zag.

Escote: si hace falta rectificar un poco el cuello (tras haber probado la prenda a la niña), recordad que hay que colocar la prenda doblada por la mitad, para que ambos lados del cuello queden iguales tal y como se ve en la siguiente foto.

IMG_6831

Cogeremos el biés y con la prenda del derecho, lo colocaremos encima del cuello (esto es, colocando ambas telas derecho contra derecho) y le pasamos un pespunte. Le damos la vuelta a la prenda, y hacemos un dobladillo en la tela, cosiéndolo al vestido con punto escondido a mano.

unión de cuello vestido niña

N0TA: Yo le he puesto forro al vestido, porque era una pana finita y ha creído que quedaría mejor aunque no siempre es necesario. A veces es suficiente con que forreis el cuerpo. Si eres principiante prescinde del forro. En caso de hacerlo debeís hacer un vestido en tela de forro pero sin mangas. Podéis coger como modelo el pichi que hice aquí pero he colocado el forro encima del vestido y he cortado la parte del cuello para que ambos sean iguales. Una vez terminado el forro se pone el vestido del revés y el forro del derecho y se unen por el cuello, antes de hacerle el dobladillo al biés del cuello, y se cosen las tres telas juntas.

unión del forro al vestido

Volante: he pasado una puntada muy ancha con la máquina por uno de los lados de ambos rectángulos y he tirado del hilo hasta obtener un fruncido de 0´72 cm (es decir, justo lo que mide la mitad del bajo del vestido). Luego he puesto el vestido del revés y he unido el volante al vestido encarando ambas telas derecho contra derecho y he hecho un pespunte; he unido el lateral del volante con otro pespunte y finalmente he hecho un dobladillo pequeñito (de medio centímetro) en el bajo del volante. Ah! y recordar recortar los sobrantes y hacer un zigzag para que no se deshilache la tela.

patrón vestido niña fácil

Puños: le he añadido la misma puntilla que en la cintura y la he dejado un poquito más cortita, como una manga francesa, pero es suficiente con un dobladillo pequeñito y también se puede introducir una gomita.

patrón fácil vestido niña

Espalda: Es conveniente en este punto hacer una prueba a la niña. Probablemente sobre bastante tela en la parte de la espalda, pero parte de ella será necesaria para hacer el dobladillo de unos 3 cm donde se colocarán los botones y los ojales. En este caso no he tenido que hacer un cortecito en la parte de la falda porque el vestido le entra perfectamente por la cabeza, pero en caso de que tengáis que hacerlo, necesitareis o bien cortar la falda por la parte de la espalda por la mitad, o bien hacer un pequeño corte y poner un biés con el que cubrir el corte realizado.

patrón vestido fácil niña

Y bueno, el resultado ya lo habéis visto, ideal, ideal y facilísimo!!! Como le gusta a Mar del Norte!!

vestido niña

vestido niña fácil

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4 comentarios en “Un vestido con sólo siete rectángulos (talla dos años)

    • Gracias, y mil gracias!!! Lo cierto es que a mi los patrones nunca me acoplan bien, siempre tengo que cortar de allí o de allá… claro es normal, cada niño es como es, no todos los de dos años son iguales! Así que creo que voy a repetir la experiencia de hacer más ropita sin patrones, cogiendo como patrón una camiseta, o algo así! Seguiré dándole vueltas al coco…

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